X

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER

ACTUALIDAD PARA PROFESIONALES DE LA FARMACIA
Colaboraciones

Unas encías sanas ¿favorecen un mejor rendimiento físico?

29 de Abril de 2015 0

Un informe de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) señala la asociación entre una deficiente salud bucodental y periodontal y un menor rendimiento deportivo. 

En la práctica deportiva, y sobre todo en la que adquiere un carácter profesional, una milésima de segundo o un milímetro de altura cuentan y pueden marcar la diferencia entre ganar o perder, entre la gloria o el fracaso. Ese pequeño salto de calidad, esa mínima pero significativa distancia, puede depender en muchos casos de la salud bucodental del deportista y, más concretamente, de la salud de sus encías. 
Así lo advierte la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), que ha elaborado un informe en el que se apunta a la asociación entre una deficiente salud bucodental y periodontal y un menor rendimiento deportivo. Se sugiere que «la salud oral influye en el rendimiento deportivo y, de igual forma, el deporte afecta a la salud bucodental», según el doctor David Herrera, presidente de SEPA. 
Y es que, desde hace años, la posible relación existente entre los problemas bucales y la reducción del rendimiento deportivo está resultando un tema de interés. 
Tradicionalmente, se recomienda a los deportistas que realicen revisiones bucales para descartar problemas orales que puedan estar relacionados con molestias musculares o articulares cuya causa sea poco clara. De hecho, lo que desde hace más de 50 años se viene diciendo, actualmente se sigue reiterando. Por ejemplo, Piccininni y Fasel, en un artículo de 2005 sobre odontología deportiva y juegos olímpicos, dicen: «La posibilidad de que un atleta pierda cuatro duros años de entrenamiento debido a una enfermedad o lesión dental evitable es inaceptable y deben tomarse medidas para prevenir este tipo de sucesos» (Piccininni PM and Fasel R. Sports dentistry and the Olympic Games. J Can Dent Assoc 2005; 33: v471-483). 
En 2012, el grupo de Needleman realizó un estudio sobre el impacto de la salud oral en el rendimiento de todos los atletas participantes en las Olimpiadas de Londres de ese año. El objetivo fue analizar la salud oral de los atletas y su impacto en su bienestar, entrenamiento y rendimiento físico. Se evaluó la salud periodontal mediante el índice periodontal básico y se descubrió que el 75% de los atletas presentaba gingivitis, y el 15%, periodontitis; es decir, se encontró que la salud periodontal era un hallazgo poco frecuente. El 18% de los atletas comunicó que sus problemas de salud oral producían un gran impacto en su entrenamiento y rendimiento. 
En vista de estos resultados, se insistió en la necesidad urgente de realizar estrategias que promocionaran la salud oral y previnieran la aparición de enfermedad periodontal en los atletas de élite. Se concluyó que los tratamientos encaminados a obtener salud dental y periodontal deberían ser parte de los cuidados de rutina médica de los atletas (Needleman y cols. Oral health and impact on performance of athletes participating in the London 2012 Olympic Games: a cross-sectional study. I. Br J Sports Med 2013; 47: 1.054-1.058). 
En 2009, Sanders y colaboradores realizaron un estudio epidemiológico en 359 australianos mayores de 18 años con periodontitis frente a otro grupo control de 392 individuos sin periodontitis. Analizaron biomarcadores de inflamación sistémica, como la proteína C reactiva y la interleucina I beta, y observaron que los individuos que practicaban más deporte en su tiempo libre presentaban marcadores inflamatorios mucho más bajos que los que realizaban menos actividad. Concluyeron que el deporte podría proteger frente a una respuesta excesivamente inflamatoria en la periodontitis. 
En 2010, el grupo japonés de Shimazaki y colaboradores intentó establecer si existía algún tipo de relación entre la obesidad y la buena salud física y la periodontitis. Para ello, reclutaron a 1.160 japoneses entre 20 y 77 años, exploraron si presentaban o no periodontitis y establecieron su índice de masa corporal y su porcentaje de grasa corporal, así como su consumo máximo de oxígeno durante el ejercicio como indicador de buena salud física. Se observó que los individuos que presentaban menores índices de masa corporal y mayores consumos de oxígeno durante el ejercicio tenían una relación inversa con la periodontitis. 
Existen muchos otros estudios que sugieren que la obesidad puede ser un factor de riesgo de periodontitis, igual que de diabetes y de enfermedades cardiovasculares. 

BRUXISMO Y CARIES, LOS MAYORES PELIGROS 

El deporte de élite implica muchos factores de riesgo de enfermedades bucodentales que pueden afectar al rendimiento deportivo. Por eso, como aconseja la doctora Cristina Serrano, profesora del Máster de Periodoncia de la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Grupo de trabajo SEPA-Sociedad Española de Diabetes, «es necesario que los deportistas se realicen revisiones bucodentales frecuentes»; de hecho, añade, «la mayoría de problemas que sufren son fáciles de prevenir con hábitos saludables y de higiene bucal». 
Y es que, además del riesgo aumentado que tienen ciertos deportistas de sufrir traumatismos bucodentales, éstos presentan habitualmente altos niveles de caries, erosión dental, enfermedad periodontal y problemas oclusales. 
La tensión que normalmente acompaña al deportista hace que el bruxismo sea un problema muy frecuente entre los deportistas. Este hábito de apretar o rechinar los dientes acarrea problemas de desgaste dentario, generando hipersensibilidad dental y fisuras y fracturas dentales que provocan dolor y pérdida de piezas dentarias, lo que incluso puede alterar la función masticatoria. 
Los problemas de caries y enfermedad periodontal de los deportistas progresan de la misma manera que en la población general, aunque éstos podrían tener más tendencia a sufrir dichos trastornos. Los deportistas presentan un índice especialmente elevado de caries, lo que podría deberse a la dieta que siguen, ya que incluye abundantes hidratos de carbono, bebidas isotónicas, gaseosas, zumos y batidos, todos ellos azucarados. Además, el estrés al que están sometidos provoca una disminución del flujo salival, lo que contribuye también al desarrollo de caries. 

CONCLUSIÓN 

Se puede concluir, según los estudios actuales, aunque con la prudencia necesaria, ya que son estudios de asociación y no estudios experimentales, que «las personas que realizan deporte de manera habitual y que presentan un índice de masa corporal saludable podrían tener menor predisposición a periodontitis. Si la periodontitis a su vez puede estar relacionada con un peor rendimiento deportivo, es algo sobre lo que habrá que seguir investigando, aunque existen razones fundadas para pensar que unas encías sanas constituyen una buena garantía de un rendimiento físico adecuado», concluye el doctor Herrera. 

CAUSAS DE MALA SALUD BUCODENTAL EN DEPORTISTAS DE ÉLITE 

* Algunos factores nutricionales, como el consumo frecuente de carbohidratos y de bebidas energéticas muy ácidas. 3 La alteración de los mecanismos inmunológicos por la deshidratación, la boca seca y el entrenamiento intensivo. 
* Los cambios psicológicos, que provocan una disminución de la secreción salival y sequedad de boca. 
* El aumento de la tensión y el estrés, que eleva el riesgo de contractura mandibular. 
* Pocos conocimientos sobre salud bucodental y frecuentes hábitos nocivos. 
* La falta de medidas de prevención eficaces.

 

Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración

Comentarios

SALUD BUCAL DENTAID © 2020

Contacto - Política de Privacidad - Política de Cookies