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ACTUALIDAD PARA PROFESIONALES DE LA FARMACIA
Colaboraciones

La farmacia, piedra angular del cuidado bucal

4 de Agosto de 2014 0

Los odontólogos, estomatólogos e higienistas dentales son los profesionales sanitarios que se dedican a la prevención y al tratamiento de los diferentes problemas bucodentales. Sin embargo, el farmacéutico, al estar más cerca de la población y al contar con los conocimientos adecuados, se convierte con frecuencia en una persona más accesible a la cual pedir consejo sobre cómo solucionar ciertos problemas bucales, acudiendo a él incluso antes que al dentista. 

Los problemas bucales son muy frecuentes, pues afectan a un amplio sector de la población, la cual acude con más facilidad a la farmacia que a otros servicios de salud como la consulta dental. La farmacia, como establecimiento sanitario, tiene al frente a un profesional preparado y capacitado por su formación para dar consejo sobre salud bucal y promover hábitos saludables. De esta forma, este profesional puede desarrollar una gran labor en el campo de la divulgación sanitaria, informando y formando a la población para conseguir fomentar los hábitos de higiene oral y concienciar sobre la importancia del cuidado bucodental. Así mismo, debe aconsejar a los pacientes que acudan al dentista o periodoncista según la gravedad de la patología bucal que presenten. 

Un entorno ideal 

Y es que la farmacia es un espacio de salud, de fácil acceso para todos los públicos y donde, además de dispensar los medicamentos prescritos por el médico u odontólogo, se pueden dar consejos sobre salud general y salud bucodental para prevenir la aparición de caries, enfermedad periodontal y otras patologías bucales, fomentando la adquisición de hábitos saludables y manteniendo así la salud a lo largo del tiempo. 
Por tanto, el farmacéutico puede realizar una importante labor en materia de prevención: aconsejando sobre higiene oral (frecuencia, duración del cepillado e instrumentos más adecuados en cada caso) y la importancia de las visitas periódicas al dentista, e informando sobre hábitos de alimentación saludables, consejos a embarazadas, diabéticos, niños, etc. Además, este profesional lleva a cabo un importante papel en el ámbito de la salud bucal por su participación en campañas sanitarias, tanto del propio colectivo farmacéutico como de otros colectivos profesionales relacionados con la salud bucal. 
Así pues, la farmacia dedica un especial interés al conocimiento y dispensación de la gran variedad de productos disponibles para el tratamiento de las afectaciones bucales. Y, de hecho, se exige a los farmacéuticos que estén bien formados en salud bucodental y en alimentación para poder facilitar los más adecuados consejos de salud sobre estas patologías. 
En su papel educador, formador y orientador, el farmacéutico siempre aconsejará de manera específica e individualizada los mejores productos para tener una boca sana. Entre ellos, es importante tener en cuenta los productos que estén avalados científicamente (es decir, que disponen de estudios científicos rigurosos que demuestren su eficacia y seguridad). 

Consejos prácticos 

El abanico de consejos que deben ofrecer estos profesionales a los usuarios es muy amplio, aunque existen una serie de recomendaciones y orientaciones que resultan especialmente importantes, ya que responden a preguntas y dudas que habitualmente plantea la población general que acude a la farmacia: 
Consejos y hábitos de higiene bucal. Usar cepillo dental manual o eléctrico (como mínimo 2 minutos de cepillado) e interdental o interproximal (limpiar los espacios entre los dientes a diario con seda dental y cepillos interproximales), dentífrico (con flúor para prevenir las caries, con antisépticos para controlar la formación de placa bacteriana, con desensibilizantes para disminuir la sensibilidad) y colutorios con acción antiséptica (como la clorhexidina, cuando estén indicados). Cepillarse la lengua, con el cepillo o con un 13 limpiador o raspador lingual. Cambiar el cepillo de dientes como mínimo cada 3 meses. 
Recomendar una visita al dentista por lo menos una vez al año y al periodoncista o dentista cuando se presenta inflamación y sangrado de las encías o molestias. 
Aconsejar una alimentación saludable. Una buena nutrición no solo es necesaria para tener una buena salud general, sino que es de gran importancia para la salud bucodental. 
Consejos a las embarazadas. Durante el embarazo las mujeres visitan con mayor frecuencia la farmacia. El farmacéutico puede aprovechar esta circunstancia para proporcionar tanto consejos de salud general como bucodentales. Durante el embarazo, sobre todo si cambian los hábitos alimenticios, puede suceder una mayor frecuencia de caries y es habitual la aparición de cambios en la encía con inflamación, sangrado, enrojecimiento e incluso puede sufrir un agrandamiento, todo ello relacionado con el cúmulo de placa bacteriana y una encía especialmente sensible al cambio hormonal que sucede durante el embarazo. En estos casos, el farmacéutico ha de aconsejar a las embarazadas una visita al dentista o al periodoncista y, lo que es más importante, recomendar una serie de hábitos y medidas preventivas para garantizar una adecuada salud bucal previa al embarazo. 
Consejos a los pacientes de diabetes. Los pacientes diabéticos tienen mayor riesgo de desarrollar infecciones, entre ellas la periodontitis (que es tres veces más frecuente en estos pacientes). La periodontitis puede dificultar el control del azúcar en los diabéticos. Así mismo, el tratamiento de la periodontitis puede mejorar el control glucémico. El farmacéutico debe preguntar al paciente por su salud gingival y referir a un periodoncista o dentista si hay sintomatología inflamatoria. 
Sensibilidad dental. Aconsejar el uso de dentífricos y colutorios específicos para disminuir la sensibilidad. 
Halitosis. La mayoría de las causas de mal aliento (cerca del 90%) tienen su origen en la boca, por lo que en estos casos se debe recomendar una revisión en el periodoncista o dentista. 
Sequedad bucal o xerostomía. Ocurre frecuentemente en pacientes geriátricos o con medicación antidepresiva. Se debe aconsejar hidratarse, tener buena higiene y evitar productos que provoquen sequedad bucal. 
Evitar, en todo lo posible, medicamentos que amenazan la salud de las encías. Como ya hemos comentado, los antidepresivos y otros fármacos pueden disminuir la producción de saliva (que protege nuestros dientes), los antihipertensivos e inmunosupresores pueden producir agrandamiento gingival y los bisfosfonatos (indicados en la osteoporosis) se han asociado con algunos trastornos bucales tras la realización de tratamientos quirúrgicos.

 

Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración

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